13 septiembre 2006

Watari dori

Frances Clayton
Canadá siempre despierta en todos una visión amable a quien se acerca a ella. Pero algo muy interesante son las páginas que podemos encontrar que hacen referencia a la historia de los inmigrantes chinos y japoneses en éste país. No obstante la página Immigrant Voices recoge la historia de la emigración en Cánada de forma clara y breve desde 1867 hasta la actualidad, sin dejar de lado el lado oscuro de las políticas racistas de cada época.

Una historia llena de restricciones no tan sólo a los emigrantes de origen oriental, si no incluso para los judíos europeos que buscaban refugio de la persecución nazi. Respecto a los inmigrantes chinos las restricciones pasaban por el pago de una tasa de 50 $, en 1885,...que posteriormente sería aumentada a 500 $ en 1903, que suponía dos años de trabajo en Canadá. Medidas éstas para detener la emigración china, que durante el período de 1930 a 1935 tan sólo permitió la entrada de tres personas de esta comunidad.


Lamentable igualmente la suerte que tuvieron que correr en 1939 los refugiados judíos del barco St. Louis, que tras ser rechazados en diversos puertos del continente americano, tuvieron que regresar a Alemania desde Canadá, quien también los rechazó por pertenecer a una de las "prohibited classes".

Barcos requisados a los pescadores japoneses
Los japoneses igualmente sufrieron las duras restricciones en materia de inmigración canadiense, viendo restringida su entrada en el país a un número de 150 personas por año, incluidos mujeres y niños, hecho que dificultaba la creación y reunión de familias. La mayoría de la población japonesa ocupaba trabajos en la indústria y en el sector de la pesca, provenientes principalmente de las prefecturas de Shiga y Wakayama, muchos de ellos no tenian esposa, por lo que más tarde, a partir de 1907, se organizaría el envío de fotografías de mujeres desde Japón para concertar matrimonios.

Lo peor llegaría con el inicio de la II Guerra Mundial, momento que el Gobierno canadiense señala como peligro para la seguridad del país
a esta comunidad, poniendo en marcha en 1942 el Defence of Canada Regulations (DOCR), por el que se iniciaba la evacuación de 21.000 japoneses y separando las familias y obligando al trabajo en campos situados en Alberta, Manitoba, i el norte de Ontario, bajo acusación de representar un elemento subversivo. Se despojaría de los bienes a éstas familias bajo la excusa de costear los gastos generados por los traslados, vendiéndose sus propiedades a mitad del precio de mercado.
En 1944 comenzarían las repatriaciones incluso para aquellos japoneses nacidos en Canadá.


Para conocer de primera mano la experiencia nada mejor que un relato personal, en éste caso de Irene Tsuyuki, un documental de la serie A Scattering of Seeds - The Creation of Canada, que recoge la experiencia de su protagonista en un campo de internamiento y la historia de su familia. Su historia refleja las dificultades por las que tuvo que pasar para recuperar su ciudadanía canadiense. Otras páginas muy útiles para descubrir el pasado y presente de la inmigración japonesa son:


  • Para recorrer el pasado y el presente de los japoneses en Canadá es muy interesante visitar la Japanese Canadian Cultural Centre desde donde podemos acceder a diferentes aspectos de la historia de la comunidad japonesa en Canadá.

  • Otra página muy interesante es la de la University of Arkansas y la Japanese American National Museum, Life Interrupted, para preservar la memoria histórica de los japoneses-americanos.

  • Para conocer más sobre los Nikkei, nada mejor que Discover Nikkei: japanese migrants and their descendants. Aquí existen muchos recursos para conocer las diferentes facetas desarrolladas, además de poder buscar en bases de datos.

  • Densho muestra la cara más amarga de la historia para recordar a todos los derechos y principios de la justicia, a través de la conservación de testimonios de las personas internadas en los "campos de recolocación" que les privarian de sus derechos civiles. Repasa diversos aspectos como el racismo, la histeria de la guerra o los motivos económicos que llevaron a la creación de estos campos del todo injustificables. Imprescindible.

  • Muy recomendable las fotografías de Ansel Adams del campo Manzanar, uno de estos centros de reclusión y la información que nos ofrece la University of Washington Libraries sobre estos traslados.
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